VIDAS

La vida es muy diferente según seas quien empuña el látigo o quien recibe los azotes. Según apoyes la ñata contra el vidrio desde adentro del cafetín o desde afuera, empapado, bajo la lluvia. Según cierres la puerta vos o te la cierren en la cara dejándote a la intemperie. Con no asumida hipocresía vivimos unos contra otros, compitiendo para dejar de ser pobres o para ser cada vez más ricos, todos trabajando a ritmo febril siendo la fiebre un síntoma de enfermedad. Tener mucho más de lo necesario, acumular, acaparar y crecer por crecer, tal la desmesurada dinámica de la codicia que caracteriza a nuestra especie. Donde hubo bosques y selvas dejamos cenizas; contaminamos el aire, los ríos, lagos, mares y envenenamos el suelo: somos el cáncer del planeta  y no hay vacuna. Los sapos no se beben toda el agua del estanque en que viven. (Fin de la metáfora).